[vc_row][vc_column][vc_column_text]Está claro que nadie quiere lo malo para su vida, mucho menos desea quedarse estancado e infeliz, pero a veces el ajetreo de la vida diaria dificulta mucho salir de la monotonía y ocuparse de sí mismo, pero como dice el proverbio “el camino más largo, comienza con un solo paso “, y hoy es un día perfecto para empezar a disfrutar de pequeños cambios que mejorarán tus estados de ánimo. Estos pasos, que son en realidad muy sencillos, te ayudarán.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_custom_heading text=»1. LIMPIEZA DE ESPACIOS, ASUNTOS Y LO QUE TE RODEA» font_container=»tag:h5|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Limpiar el espacio. Todo lo que no sirve, que no estorbe. Guardar lo viejo en el depósito no vale. Limpia y ordena todos los rincones, todas las mesas, todos los armarios y por todas partes. Piensa: cada cosa que hay en tu casa no solo ocupa espacio, sino que además se lleva un poco de tu energía, hasta la cosa más pequeña ¿vale la pena?
Deja sólo lo realmente útil, las cosas que te alegren, que te inspiren y que te generen bienestar. Aquí hay un detalle: si aún tienes ese oso de peluche que te regaló esa persona especial en 1998 pero ya no estás con él o ella, pues también es hora de despedirse del oso, o lo que quiera que sea, por más «positivo» que te parezca. Tíralo y no lo pienses, verás que será más fácil respirar, especialmente si después limpias el polvo y el piso.
Limpieza de asuntos y deberes. Piensa ¿hace cuántos años quieres aprender inglés? ¿hace cuánto que tenías planeado ir a algún lugar? ¿cuántos puntos de los propósitos de año nuevo pasas al año siguiente cada vez? Piensa en todas las promesas similares que te has hecho y has hecho a los demás, y decide qué hacer con ellas, hay dos opciones: (1) lo haces o….(2) lo tachas de la lista para siempre, Haz lo que tienes que hacer en vez de cargar con el peso de esas responsabilidades. Un muy buen amigo mío dice que es algo así como llevar sobre tus hombros pendientes que no te dejan estar tranquilo.
Limpieza de lo que te rodea. Acaba con las relaciones interpersonales que son como un lastre, y/o te hacen sentir triste o de mal humor. No relacionarse con aquellos que critican constantemente y nunca están satisfechos con nada, con aquellos con quienes ya no tienes nada en común y que no te enseñan nada bueno no sólo no es un pecado, sino que es muy saludable. Date permiso de decir no, de no sonreír si no te nace, de no ser tan educado como deberías si no te place, de ser sincero; si ese es el costo de la libertad, vale la pena pagarlo. En cuanto a los padres, por más que la relación con ellos sea difícil (y espero que no) lo mejor es intentar mejorarla, y pasar más tiempo con ellos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_custom_heading text=»2. PLANES, METAS Y SUEÑOS» font_container=»tag:h5|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Escribir y realizar los planes. Ya has debido hacer una lista de cosas por hacer, Mírala. ¿qué te parece? ¿despierta en ti alegría, entusiasmo y deseo de subirte las mangas y comenzar? Si no es así, es posible que valga la pena tachar otro par de puntos. O bien, llevarlos a cabo y luego tacharlos. En cualquiera de los casos aumentará tu fuerza y tu deseo de vivir.
Escribe también lo que te hace vibrar, lo que te apasiona; piensa en lo que te gusta y lo que te gustó alguna vez. No olvides planear no sólo el trabajo y el dinero, sino también el descanso, el tiempo con los amigos y las personas que amas, por último pero no menos importante, el tiempo que te dedicarás a tí mismo (de este siempre se olvidan). Hay que hacer un plan que sientas ganas de realizar, que te haga temblar las piernas y te rasquen las manos de emoción; todo a la vez. Lo importante es definir fechas y pasos concretos, así tienes prácticamente garantizado que se cumplirá y no caerá en el ciclo del “después“ para alimentar pendientes de los que ya te hablé.
Hacer planes cada día. Cada noche escribe los planes para el día siguiente, ya sean planes cortos, medianos, específicos o como sea, pero debe haber un plan. Incluso si el otro día ya no te acordarás de que tenías ese plan, tu productividad aumentará mucho. ¡está comprobado! Además, no olvides mirar de vez en cuando tu plan global y preguntarte ¿es hacia allá para donde voy? ¿para dónde voy? e incluso ¿voy a alguna parte? ¿por qué?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_custom_heading text=»3. EXTENDER LAS FRONTERAS» font_container=»tag:h5|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Tratar de vivir de otra manera. No hay necesidad de hacer cambios abismales; puedes ir al trabajo por otro camino, entrar a un café al que nunca habías entrado o a una tienda hasta ahora desconocida. Al menos por una vez intenta practicar diferentes tipos de deporte; trata de hacer lo que nunca habías hecho.
Durante un día normal, cuando hagas las cosas que normalmente haces pregúntate ¿qué puedo hacer de otra manera ahora mismo? Hay que crear la costumbre de probar algo nuevo cada día, y salir poco a poco de la rutina.
Salir de la zona de confort. Por supuesto que todo lo anterior -si en verdad lo has hecho- ya habrá significado salir un poco de la zona de confort, pero te invito a ir más lejos, ver a la cara a tus miedos, y no sólo verlos a la cara sino combatirlos. Aquí puedo decir que soy partidaria de los métodos radicales ¿temes a las alturas? Pues ve a saltar en paracaídas ¿le temes a tu jefe? ve a su oficina con nuevas ideas para mejorar la eficiencia del lugar donde trabajes ¿tienes miedo de conocer gente nueva? entonces ve a una fiesta donde no conozcas a casi nadie -o a nadie de ser posible- para no tener la opción de esconderse tras conversaciones con algún camarada y dejar pasar la oportunidad de agarrar al toro por los cachos y hablarle a gente nueva. Intenta probarte a ti mismo en situaciones “extremas“ como esas.
Descansar. ¿y qué pensabas? ¿sólo hay que trabajar? No. Pero si vas a descansar es indispensable hacerlo fuera de casa, indispensable desconectar el internet y apagar el teléfono, también es indispensable hacerlo solo. En este último punto es igualmente esencial tener una buena y sincera “retroalimentación». ¿qué ha pasado? ¿que ha cambiado? ¿qué cambios permanentes habrá en mi vida después de esto?.
Lo que te espera a mitad de este camino (no digo al final, porque este es un camino sin final) superará tus expectativas. Llevando a cabo estas (sencillísimas) instrucciones cada día y dándoles cabida en tu vida te sentirás en armonía, serás consciente de lo que puedes.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/6″][/vc_column][vc_column width=»2/3″][vc_single_image image=»383″ img_size=»full» alignment=»center»][/vc_column][vc_column width=»1/6″][/vc_column][/vc_row]



